Sociedad

El día se alargó más de lo habitual. Estaba cansada, deseaba llegar a casa, darse una ducha rápida y tumbarse en el sofá para dejar pasar las horas sin hacer nada más hasta el día siguiente.

Salió de la oficina cargada de papeles, tendría que repasarlos de nuevo, algo no cuadraba y no conseguía dar con el motivo. Al cruzar la calle un desnivel en el asfalto la hizo caer de cabeza. Intentó levantarse lo más rápido posible, aquella situación le hizo sentirse tremendamente avergonzada. Se levantó como pudo recogió los papeles esparcidos por el suelo y continuó su camino como si nada hubiese ocurrido minutos antes.

Tenía varios rasguños por el cuerpo y un poco de sangre en el labio, debió mordérselo al caer.

Llegó a casa y tras un rato curándose las heridas cayó en la cuenta de que nadie le había ayudado, ni tan siquiera se habían parado a interesarse por su estado tras la caída. De repente una sensación de tristeza invadió todo su cuerpo. Con la prisa de levantarse ni siquiera se había percatado de que la gente la pasó de largo mientras ella permanecía tumbado en el suelo, pasaron de largo como si fuese invisible.

Así era precisamente como se sentía ella a diario ante todo el mundo, en la empresa en la que trabajaba era un numero más, para sus compañeros no era más que una chica retraída que se sentaba en la mesa del fondo y apenas levantaba la cabeza de su mesa en todo el día.

Quizás no estaba preparada para enfrentarse a esta cruel sociedad donde priman los intereses personales de cada uno, donde no hay humanidad, donde la gente no se involucra y mucho menos se implica o interesa por lo que sienten o padecen los que están a su alrededor. Una sociedad cargada de egocentrismo, de ansia de poder a cualquier precio, donde todo vale para salir victorioso. En la que siempre vemos la paja en el ojo ajeno pero jamás en el nuestro.

En definitiva una sociedad carente de valores donde la vanidad del ser humano dejó los limites aparcados hace ya bastante tiempo.

Sandra Raya Porcel

#Unavidaporerroroundestinosincorazon

 

4 comentarios en “Sociedad

  1. alvarezgalloso dijo:

    Gracias por este relato. Me paso algo similar a principio de Junio. Lo voy a incluir en mi novela.
    Despues de leer Sociedad, he dado cuenta que lo que escribistes sucede donde vivo en EEUU. Ademas del egoismo, tenemos establecimientos expulsando asus clientes por no pertenecer al partido politico “correcto”. Osea Republicanos expulsando Democratas y el inverso. Mis mejores deseos y lo voy a rebloguear.

    Le gusta a 1 persona

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