Reencuentros

Salió de casa entusiasmado, por fin había llegado el día, había soñado con aquel momento casi un año entero. Aún quedaba más de una hora para el encuentro pero decidió ir andando a la estación. En el sofá de casa los minutos no pasaban, tenía la sensación de que el tiempo entre aquellas cuatro paredes se detenía.

Desde que tuvo que marcharse por cuestiones de trabajo había contado los meses, las semanas, los días, las horas, los minutos. Necesitaba sentirla, volver a acariciarla, abrazarla, besarla, entonces si desearía que el tiempo se parase para siempre.

Cuando se conocieron fue un autentico flechazo, comenzaron a hablar y enseguida  descubrieron que estaban hechos el uno para el otro, desde entonces no se habían separado hasta que ella tuvo que marcharse. Le habían ofrecido un importante ascenso imposible de rechazar, estarían separados algo más de un año, después regresaría a su lado para no irse nunca más. La despedida fue un autentico drama. El sentimiento de soledad que les partió el alma por la mitad solo podría cerrarse cuando volvieran a estar juntos y ese momento estaba a escasos minutos de producirse.

Llegó demasiado pronto a la estación, comenzó a ojear el móvil sentado en un banco en frente del anden, al menos el tren no venía con retraso, seria cuestión de tiempo el deseado reencuentro.

Por fin se escuchó el sonido de los raíles al fondo de un enorme túnel. Había llegado el momento, sus manos sudaban, temblaban mientras su corazón latía a mil por hora, su alma se encogió deseosa por lo que estaba a punto de producirse.

Comenzó a bajar gente, por más que buscaba no la veía, después de unos segundos que se le antojaron eternos la divisó a lo lejos, cargando con su enorme maleta.

Corrió entre la gente a su encuentro. La abrazó, la besó con ansias, la cogió de la mano para no volver a soltarla jamás. Tras aquel emotivo momento decidieron regresar a casa, abrazados entre confidencias y cómplices miradas para dar riendo suelta a sus deseos. Tras aquellos amargos meses necesitaban la intimidad del dormitorio, el contacto de sus cuerpos desnudos, fundirse en lo que eran, un solo ser.

Sandra Raya Porcel

#Unavidaporerroroundestinosincorazon

 

3 comentarios en “Reencuentros

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