Cambios

La noche se presentaba oscura, como todas, pero aquella le resultó especialmente negra. Llevaba sola mucho tiempo, nunca le había importado, vivía como quería, al menos eso pensaba.

Jamás admitió ataduras, había tenido alguna que otra relación pero al final todas terminaban agobiándola, pasado el tiempo perdía la ilusión y terminaba por aburrirse y dejarlas.

Los años pasaron, ella ya no era la misma, la edad comenzaba a hacer mella en su aspecto, comenzaban a aparecer pensamientos que hacían tambalear su seguridad. Esa misma que nunca antes la había hecho flaquear.

Las cosas estaban cambiando aunque en realidad la que lo estaba hacienda era ella. Ahora el sentimiento de soledad comenzaba a ser su compañero, la invadía justo antes de meterse en la cama, la recibía cuando abría los ojos para afrontar un nuevo día, aparecía además en determinados momentos a lo largo del día.

La tristeza comenzó a instalarse en su rostro, perdió la alegría que siempre la había caracterizado. Desde que dejó de trabajar salir a la calle se le hacía cada vez más difícil, la desgana no le permitía vestirse, pasaba días en pijama.  Sus amigas de siempre también se cansaron de llamarla, de intentar convencerla para salir. Al principio las visitas eran continuas, después comenzaron a espaciarse hasta que al final terminaron por desaparecer al igual que lo hizo su optimismo, se sentía tan vulnerable. Tampoco tenía derecho a culparlas, lo habían intentado todo, habían aguantado sus desplantes, su malhumor, sus continuas excusas, no era de extrañar que se hubieran terminando cansando de aquella situación. Al fin y al cabo ella estaba como quería, haciendo lo que le daba la gana como de costumbre. Siempre fue una chica segura, sin miedos, sin necesidades, se bastaba y sobraba consigo misma sin más.

Pero al final la vida es así, las cosas comienzan a cambiar cuando menos lo esperas, las fuerzas flaquean, las ideas cambian, las perspectivas comienzan a ser diferentes, el paso de los años hacen cambiar los pensamientos, la seguridad se pierde cuando nos damos cuentas de lo débil y vulnerable que puede llegar a ser el propio ser  humano.

Sandra Raya Porcel

#Unavidaporerroroundestinosincorazon

 

3 comentarios en “Cambios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s